Hoy día trabajo pero quiero emprender

Hace aproximadamente cinco (5) años me empezó a recorrer por mi mente ese pensamiento que iba y venia diciendo “Estoy trabajando, pero quiero tener un negocio propio”, es decir las ganas de Emprender. Eran pensamientos que al conversar con amigos todos en algún momento habían tenido, pero estando en la comodidad o en la tranquilidad de estar trabajando llegaba el momento en que quedaban en el olvido como cualquier otro pensamiento sin importancia.

En mi caso ya había sufrido la presencia de estos pensamientos en el pasado, incluso habiendo llegado a recibir una oferta para ser dueño de una empresa en formación (startup) en sociedad con un exjefe que quería me fuera a trabajar con él para fundar en una empresa de transformación e implementación de sistemas tecnológicos de la cual seria dueño en parte con él y yo debería encargarme de la gerencia general de dicha empresa. En ese momento no acepte la oferta. Sí, por “miedo”, el miedo que a todos nos da al pensar en dejar un trabajo y salir a emprender un camino desconocido en el mundo empresarial, construyendo desde la nada una empresa de la cual sería dueño. Y principalmente un camino para el cual no me sentía preparado.

¡ No sabia y no me había preparado para Emprender !

Para no dejarles la historia allí, otro amigo en común con mi ex-jefe tomo la oferta, las cosas financieramente fueron bien durante un tiempo y por diversas razones se separaron, pero hicieron dinero, aunque la empresa al final por diversas razones fue cerrada.

Nacimiento de la chispa de Emprender.

Años después estando trabajando en mi último trabajo en una institución financiera, en medio de una reunión con el dueño de una empresa que era uno de nuestros proveedores surgió el tema de emprender, dada la historia de emprendimiento y éxito que esta persona había tenido.

Ese día en medio de esa conversación se genero una pequeña chispa que dejó dentro de mi encendido ese afán de volver a intentar pasar de estar trabajando para una empresa a querer tener mi propio negocio.

Pasaron algunas semanas y volvimos a reunirnos a tomarnos un café y así conversar sobre sus experiencias y de como él veía el mundo de las oportunidades de desarrollar ideas de negocio. De aquel café salí como mucho más entusiasmo y me fui a buscar un espacio para sentarme a pensar en ideas de negocios.

A los pocos días me surgió una idea, empecé a estructurar en un documento tipo presentación (Microsoft Powerpoint) los conceptos de dicha idea, fui se la presente a este amigo mio empresario, lo que vio le agrado y me recomendó hablar con un amigo de él que era también empresario pero era una persona que tenia mucho más recorrido en temas de emprender utilizando ingeniería de software o la fabricación de software, de lo cual requería mi idea de negocio.

A los pocos días logre reunirme con este segundo empresario y muy entusiasmado le presente mi idea de negocios.

Esta persona escuchó muy atento durante toda mi presentación y al finalizar de una forma muy educada e ilustradora, me dijo una frase (palabras más o palabras menos) que definió como se transformaría mi futuro a partir de ese instante.

Me dijo “realmente lo que me has mostrado se ve que te lo has pensado mucho, le has puesto mucho esfuerzo en plasmarlo en un documento… “, sí alli ya veia que venia el “Pero…”. Y en efecto llego.

“…, pero lo que tu me estas mostrando no es una idea de negocios, es solamente una idea. Una idea que no muestra que tiene las caracteristicas para ser un negocio”.

En ese instante me dejó desconcertado y empecé a preguntarle para que me ampliara, lo cual hizo y la conclusión era que yo había desarrollado y plasmado en mi presentación una idea, que mostraba una funcionalidad que debería ser plasmada en un software, que supuestamente alguien va a querer utilizar y alguien va a querer pagar por utilizar dicho software.

Una idea no es necesariamente una idea de negocio.

En conclusión yo con toda mi experiencia había desarrollado una “idea funcional muy buena”, pero “no una idea de negocios”. Y porque, porque no me había preparado para construir ideas de negocio. Yo había estado trabajando toda mi vida en empresas de tecnología, de comercialización (retail) y de servicios financieros, ideando, diseñando, construyendo, implementando, gestionando y soportando  “ideas funcionales”, no “ideas de negocio”.

En ese instante sufrí una desilusión por lo que escuchaba, pero fue un momento de gran enseñanza para mi y dio inicio al cambio que me llevo a través de un camino de preparación para poder ser capaz de generar ideas de negocios y no solo ideas funcionales (estas ultimas también son necesarias para emprender).

Ese día empecé a darme cuenta que si uno quiere ser doctor, estudia para aprender medicina, si uno quiere ser abogado estudia para aprender de leyes, si uno quiere ser contador estudia para aprender contabilidad. Por lo tanto si uno quiere ser empresario (o dueño de negocio) tiene que estudiar para aprender a ser emprendedor.

Ese día empece a dedicar horas de mi tiempo libre a leer sobre diversas temáticas que un emprendedor debe conocer que al final es conocer un poco de todo, pero sobre todo aprender a encontrar una guía que te permita saber cual es el camino de emprendimiento que debo caminar.

Preparándome para aprender a Emprender.

Mientras me mantenia trabajando en la institución de servicios financieros donde laboraba empecé a establecerme un horario de estudios e investigación sobre como emprender, mientra a la vez la idea funcional empezo a sufrir transformaciones para ir convirtiéndose en varias posibles ideas de negocio a través del tiempo estarian madurando y que dos de ellas se convertirian en las principales actividades de emprendimiento que al momento que escribo este articulo estoy realizando.

Como conclusión de esta pequeña historia anecdotica, te diria que si actualmente estas trabajando empieces a trabajar y a efocarte enlos siguentes aspectos, si realmente quieres emprender y dejar en algun momento tu trabajo.

No dejes tu actual trabajo, por nada del mundo pienses que emprender sin tener ingresos asegurados es fácil, por lo tanto si no cuentas con los ahorros necesarios para pagar el salario mínimo que requieres para vivir tranquilo, nunca (pero nunca) te lances a emprender dejando tu trabajo.

No descuides tu actual trabajo, otra cosa que te pudiera ocurrir es que por estar emocionado pensando en ideas de negocios y en estar enfocado en generar tu emprendimiento, resulte que descuides tu trabajo perjudicándote o peor llegando a que te despidan y pierdas tu trabajo.

Empieza a ahorrar dinero para emprender, el ahorrar dinero siempre es un buen hábito, ya sea para tener dinero para situaciones imprevistas, para disfrutar de la vida con cosas que requieran dinero (un viaje, adquirir un auto u otras), pero tener ahorros que pudieras asignar para cubrir gastos de tu emprendimiento es algo que te recomendaría como algo prioritario. Aquí me refiero que pueden ser ahorros grandes que pudieran cubrir tus gastos como un salario o también cubrir gastos de cosas que necesites para tu emprendemiento (construir una pagina/sitio web, gastar en campaña de marketing u otras).

Asigna parte de tu tiempo libre a estudiar, como si volvieras a los estudios define un horario en que dediques tiempo a realizar investigaciones o a leer algún material o a ver vídeos, es decir actividades que te nutran del conocimiento que requieres adquirir para prepararte para emprender. El prepararte para emprender cubre conocer más información que te permita desarrollar, enriquecer y validar tu idea de negocios, pero también que te eduque en las metodologías y tecnológicas que requieres conocer como emprendedor.

Escoge un marco metodológico para emprender, este punto es mi recomendación principal. Imagina por un instante a una persona que sus cualidades física le brindan la resistencia para correr y esta persona quiere correr un maratón (42 kilómetros o 26 millas), pero nunca ha tenido un entrenamiento para desarrollar un método para administrar su resistencia y fuerzas durante una maratón. Aún cuando tenga la resistencia para correr, tendría grandes desventajas e incluso podría estar perdiendo ante corredores que sean menos resistentes pero que han entrenado y desarrollado el conocimiento (la inteligencia) de métodos para administrar sus energía durante la carrera.

A eso nos referimos con tener una metodología para emprender.

El emprender es como una carrera de resistencia e inteligencia y debes contar con una metodología que te guié en el proceso. No improvisar.

Aprende sobre generación de ideas de negocio, aprender de técnicas para generar ideas de negocio es primordial. Algunas técnicas muy prácticas y sencillas son investigar en periodicos, foros de Internet y en las conversaciones que tengas sobre determinada temática cuales son los problemas que tienen las personas que están en las áreas de tu interés para desarrollar tu idea de negocio. Realiza búsquedas en Internet sobre ideas similares a la que tienes.

Aprende sobre ventas y marketing, todo emprendedor tendrá si o si que vender lo que ofrecerá su idea de negocio, así que a estudiar como vender.

Aprende sobre ciertas tecnologias, las tecnologias son una gran herramienta a tu disposición. No significa que te tengas que convertir en un experto, pero si en un usuario capaz de usarlas con el mínimo de efectividad y eficiencia para que aporten a tu idea de negocio.

Toma el habito de aprender, hoy día hay conocimiento infinito en el Internet, también es cierto que tanto conocimiento genera confusión y desinformación, pero hay que estar en constante aprendizaje a través de la lectura, del escuchar audios y ver vídeos.

Desarrolla la curiosidad, la curiosidad es la mejor cualidad que un emprendedor debe desarrollar. El siempre preguntarse “el porque de las cosa” o “si no hay una  forma diferente de hacer algo” son una gran herramienta para emprender.

Conviértete en un cazador de soluciones a problemas reales, sal a buscar donde hay problemas por resolver y estudia como los resolverías tu, estos ejercicio estarán nutriendo tu cerebro de actividad que te permitirá ir desarrollando la habilidad de resolver problema o es decir generar ideas de negocios que los resuelva.

Aunque pueden existir otras cosas que debes ir desarrollando para ser emprendedor, te recomiendo enfocarte en crear la disciplina y los hábitos de emprendedor iniciando por estas, mientras sigues trabajando en tu actual lugar de trabajo y te vas preparando para emprender en el momento que lo consideres oportuno.

Ten  presente que es mejor tener las cualidades para ser emprendedor y no tener que utilizarlas, que requerir las cualidades de emprendodor y no tenerlas.

¿ Y tu como estas haciendo para prepararte para emprender? Dime a través del formulario de contacto, que agregarías tu a esta lista o que comentarios tienes al respecto de como prepararse a emprender mientras aun estas trabajando.

Seguimos en contacto.

¿ Qué opinas, agregarías algunas consideraciones a tener en cuenta?

  • Este campo es un campo de validación y debe quedar sin cambios.

 

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?